domingo, 25 de septiembre de 2011

De cómo perder un gran amor y otras cosas…



Seguro que a lo largo de nuestras tormentosas y sinuosas vidas nos hemos encontrado con varias de esas hermosas almas taciturnas que nos aconsejan sobre cómo conquistar al amor de nuestras vidas: regálale flores, invítala a salir, llévala al cine…y como estos sobran los ejemplos….

Lo que nadie enseña es cómo perder  ese gran amor; y en verdad parece que tal cosa no es tan difícil en realidad…siempre será más fácil tirar que construir.
Probablemente no sea el mejor escritor, pero si existe algo en lo que definitivamente me he vuelto un verdadero experto es en el desamor.

Ahí sí que puedo decir muchas cosas, sobre todo en lo que  tiene que ver con perder amores. Pero antes será necesario tomar papel y lápiz, pero sobre todo tener la mente abierta y dejar fuera las blandenguerías, ya que esto puede ser no apto para todo mundo…de hecho nunca lo es cuando se tocan fibras tan sensibles….he aquí la lista.

PARA PERDER UN GRAN AMOR SOLO REQUIERES:
1.-Mentir, cuando el otro es honesto.
2.- Fingir, cuando el otro es veraz.
3.-Bocetar, cuando el otro Pinta.
4.-La tibiez, cuando el otro es frio…o caliente.
5.-Lastimar, cuando el otro solo busca amar.
6.- Gatear cuando el otro caminando está
7.- No saber volar…

Por ahí dicen que si otro lo dijo mejor que tú, solo parafraséalo….yo, más que parafrasear, prefiero transcribir, y es que si en algo Benedetti es mejor que yo, es en escribir.

Me sirve, no me sirve

La esperanza tan dulce
Tan pulida tan triste
La promesa tan leve
No me sirve

No me sirve tan mansa
La esperanza

La rabia tan sumisa
Tan débil tan humilde
El furor tan prudente
No me sirve

No me sirve tan sabia
Tanta rabia

El grito tan exacto
Si el tiempo lo permite,
Alarido tan pulcro
No me sirve

No me sirve tan bueno
Tanto trueno

El coraje tan dócil,
La bravura tan chirle,
La intrepidez tan lenta
No me sirve

No me sirve tan fría
La osadía

Si me sirve la vida
Que es vida hasta morirse,
El corazón alerta
Si me sirve

Me sirve cuando avanza
La confianza

Me sirve tu mirada
Que es generosa y firme
Y tu silencio franco
Si me sirve

Me sirve la medida
De tu vida

Me sirve tu futuro
Que es un presente libre
Y tu lucha de siempre
Si me sirve

Me sirve tu batalla
Sin medalla

Me sirve la modestia
De tu orgullo posible
Y tu mano segura
Si me sirve.


sábado, 5 de febrero de 2011


Quiero ser incinerado.

¿Porque inhumarme en un sepulcro con lapidas y flores?......................... quiero ser incinerado, mi último deseo sería la cruel decisión de quitarle a los que me sobreviven la posibilidad de tener un templo, un altar de adoración a los recuerdos, a los despojos de lo que alguna vez representaron vida.

He imaginado como será mi funeral: una tarde lluviosa con gente vestida de negro, todos de negro con grandes sombrillas negras también, como una especie de masa oscura y homogénea llorando al unísono, recordando mis virtudes entre sollozos y gimoteos, entre lamentaciones y pesadumbre; un camposanto verde por las lluvias de la estación, de fondo: el Adagio cantado por Jim Morrison, ese que se escucha en su disco póstumo An American Prayer; y el frio, el frio de una tarde fresca de Noviembre.

Con ella aprendí que nada de eso tiene sentido, cuando mueres bien muerto estas y no importa si en lugar de camposanto verde, es un cerro seco, no importa si llueve o el sol cae a plomo, no importa si hay adagios o sones; nada tiene sentido, aun así quiero seguir pensando en ese momento como uno de los mas poéticos de la vida, más bien de la muerte, pero poético y sublime al fin.

Quiero ser incinerado

Quiero ser incinerado para que entonces así mis cenizas, junto con el agua de lluvia, se hagan lodo y me adhiera a sus agujetas desabrochadas para que se mezclen con tabaco y almizcle y sea aspirado por algún bohemio con guitarra y me inmortalice en trova.

Quiero ser incinerado

Así me convertiré en polvo que se lleva el viento, en ceniza grisácea que con suerte sea aspirada por algún músico que encuentre inspiración en esa bocanada de polvo de huesos, o mejor aún: me convertiré en la tierra que ensucie la entrada de su casa  y que barrida después viaje en el aire y me meta en sus pulmones y le cause un enfisema, así morirá por mi causa como yo morí por la suya.

Quiero ser incinerado

Quiero ser incinerado para evitar la sorpresa de algunos al desenterrarme y entender que nunca existí, que nunca estuve y nunca fui, para mostrar que ya había muerto mucho tiempo antes, que mi cuerpo y mi alma se fueron de viaje eterno años atrás; que me fui, que me fui con Ella....

Quiero ser incinerado


jueves, 24 de junio de 2010

Coger sin amar....

¿Cómo proponerle a una chica que apenas y conoces que tengan sexo, cómo hablarle de tus deseos sexuales a una desconocida que ha provocado en ti una admiración y excitación carnal inusitada? Hace poco leí en el Universal una nota que aseguraba que los hombres piensan hasta tres veces mas en el sexo que las mujeres; justificaba la autora el argumento en el hecho de que el área del cerebro masculino que controla estos impulsos es de mayor tamaño que el de las mujeres...desconozco si sea cuestión de genética o disposición física del cerebro, lo que es un hecho es que yo me descubrí como un adicto (o afecto) al sexo desde hace mucho tiempo, desde mis días con Ella....




¿Pero que era en realidad lo que me provocaba ese desmedido deseo por poseerla físicamente cada vez que la veía?...la ame, la amaba, en realidad la sigo amando, pero ¿era solo el amor lo que me excitaba descaradamente cuando sentía su cercanía? ¿Por qué buscaba cualquier oportunidad y cualquier rincón para besarla, tocarla, poseerla? Si fuere cierto el argumento de la columnista del Universal, la parte que controla mi pensamiento y deseo sexual es del tamaño de toda mi cabeza. Recuerdo que incluso en varias ocasiones (quizá demasiadas) tuve que provocarme el derrame -así llama cómicamente José Emilio Pacheco a la masturbación en su libro "Las Batallas en el Desierto"- antes de visitarla. Mi forma particular de procesar las ideas me llevaba a creer que si lo hacía de esta manera, ya no buscaría mas tener sexo con ella y evitaría el rechazo natural que ya se había presentado en varias ocasiones cuando ella notaba mi inusual avidez de intimar. Lo que es cierto es que ese deseo perduró por mucho tiempo más, incluso varios años después del término de nuestra relación; me convertí en su amante ocasional.




Aún a pesar de todo, me niego a creer que mi afición sexual se basaba solo en la atracción física, sino que también tenía que ver con esa idea bellísima de la fusión de las almas, la exaltación de la parte más reptiliana de nuestro cerebro que busca la perpetuación de la especie, la búsqueda de lo espiritual en el orgasmo y el roce de los cuerpos...era el gozar y verla gozar, notar la dilatación de sus pupilas, sentir como se le doblaban involuntariamente los dedos de los pies cuando lograba el orgasmo, besar sus senos hasta el cansancio, el entumecimiento de mi cuerpo junto al suyo, sus mejillas ruborizadas cuando le lamía el sexo, contemplar su cuerpo desnudo cuando se quedaba dormida...




Han pasado ya muchos días sin ella, han pasado ya muchas mujeres por mi cama, han pasado ya muchas noches de derrame solitario y sigo pensando en esos tiempos como lo mejor de mi vida. ¿En donde ha quedado toda esa belleza de lo espontáneo, en donde quedaron esas pupilas dilatadas y esas mejillas ruborizadas?...solo quedan ronquidos de mujeres desconocidas, ropa de diferentes tallas y colores regadas por el piso, nombres que a veces olvido por la mañana, historias aburridas contadas mil y un veces, promesas de reuniones que nunca llegan, aromas que jamás vuelvo a percibir, planes que nunca se cumplen y días que nunca llegan...solo es sexo puro, puro sexo que hace las veces de dosis tranquilizante para mi cerebro, para mi cuerpo adicto.


Cuando me presentaron a Miriam yo buscaba precisamente sexo casual de viernes. Miriam es una chica atractiva, llegando a los treinta, abogada también, trabajadora del sindicato de Pemex; mujer de altura promedio, largas piernas y nalgas firmes, pequeños senos y ojos rasgados. Escuche hablar de ella como una mujer de carácter explosivo y formas caprichosas, de hablar vulgar cuando ebria y gusto por el brandy.


¿Como decirle a una mujer que acabas de conocer que tengan sexo? ...no se lo dije, nunca lo propuse, platicamos poco, después de la presentación formal de los amigos, brindamos de vez en cuando de extremo a extremo de la mesa de aquel bar de Insurgentes. Cuando comenzaron a irse uno a uno de los amigos esa noche, justo cuando solo quedamos cinco en la mesa, fue que acerque mi silla a Miriam para conversar sin tener que gritar para ahogar la voz de Fanilu que sonaba en el lugar. Me dijo que también le habían platicado de mi y que conocía mi fama de buscador de sexo ocasional. No me hice muchas ilusiones. Me ofrecí llevarla a su casa y así lo hice...sin malicia.


Conduje hasta la colonia Obrera y justo cuando me estacionaba enfrente de su casa, solos en al auto, apague el motor y con voz segura dijo "no me gustaría que pienses que por haberme traído estoy comprometida contigo en algo"...media hora después nos revolcábamos gustosos en mi cama.


¿Qué sucedió esa noche en el auto, que pasó en 20 minutos de plática que no ocurrió en toda la noche de copas de un viernes? Nada, solo la mirada y las palabras honestas de dos seres solitarios y sin compromisos que se desean carnalmente, la temperatura del otro que se percibe en el aire con un simple agitar de manos. ¿Qué paso entre aquel "no me gustaría que pienses que por haberme traído estoy comprometida contigo en algo" y el ¿me lo haces? Sigue siendo un misterio para mi, sigo en la etapa de estudio de las féminas, por más que me paso noches enteras entramando complicadas teorías sobre su procesar mental, siempre desatino, eso, eso me encanta.


¿Te puedo morder? Preguntó; "Sí, pero no me dejes marcado"


El sexo con Miriam esa madrugada de sábado fue salvaje, brutal, ansioso. En realidad nunca me han atraído las mujeres de senos pequeños, pero sus largas piernas compensaron todo.


Hace tiempo que deje de buscar el sexo aventurero para reafirmarme como macho, como conquistador, como el pecado favorito del diablo según Dante: por vanidad. Mi búsqueda a veces desenfrenada, a veces involuntaria se debe a la adrenalina que produce, quizás a la comodidad pero también, y sobre todo, a la soledad voluntaria a la que me he sometido desde hace un tiempo.




Después del éxtasis viene la calma, después del sexo Miriam me pidió que la abrazara, así lo hice. Intente aplicar la misma técnica tantas veces aplicada, permanecer despierto, dejarla dormir una hora a lo mucho y después la excusa del trabajo para que se marchara, no pude....me quede dormido también. Desperté en las primeras horas de la mañana por el ruido de los coches y las primeras actividades, Miriam ya estaba lista y guapa, lucia tan fresca como la noche anterior; creo firmemente que fue ella la que permaneció despierta hasta el amanecer, creo firmemente que comparte mi lema favorito: nunca veas una puta a la luz del día.... yo soy la puta.

lunes, 17 de mayo de 2010

La Propuesta Musical





El rock ingles siempre se ha caracterizado por su sonido limpio, alejado de las grandes distorsiones del rock americano, así como por su lírica más poética que política.

Fue hace a penas 15 días que me tocó realizar una diligencia de embargo en Cuatitlán Izcalli, estado de México, lugar del progreso en puentes, transporte público chatarra y predominancia panista. Esta ocasión me toco ir con toda la comitiva de la empresa para la cual se desarrollaba dicho embargo; buenos clientes, buena charla, buenas comidas y sobre todo, buenos brindis. Recuerdo las palabras de mi mentor, el licenciado Zavala, cuando una vez me dijo “déjate consentir, tenemos buenos clientes, ellos te pagan todo”. Fue de regreso y cuando el ánimo se encontraba más exaltado que nunca por el éxito de la diligencia, que el dueño de la empresa, Sir Víctor Méndez Crispin, puso el estereo a todo volumen en esa camioneta súper ostentosa en la que viajábamos…Roxy Music.

¿What a fuck?... a juzgar por la vestimenta de aquel hombre obeso y bonachón, cualquiera se imaginaría que Banda Recodo y Banda Limón seria lo único que se escuchara en esas bocinas.

Yo pregunté, ¿esa no es la voz de Bryan Ferry?, solo bastó eso para entonces desatar una conversación de casi dos horas de música. Total, fue durante el regreso que mi nuevo amigo- cliente me deleitó con lo mejor de su discografía: Foreigner, Roxy Music y otros tocaron para nosotros en la súper camioneta.

Y entonces escuché algo que me pareció rock inglés pero sin poder distinguir las vocales; busqué en mis archivos sonoros mentales a quién podría corresponder aquella voz joven, profunda, enérgica y a la vez estridente pero sin encontrar correspondencia entre voz e imagen. No es que me pareciera brillante, simplemente me gustó por su simplicidad, su sencillez.

“Son los Arctic Monkeys” dijo el obeso bonachón, quien había notado la extraña curiosidad  con la que escuchaba esa música nueva. Fue cuando sacó de la guantera la portada del disco, oprimió pausa en el moderno estereo de controles al volante, sacó el disco del reproductor, lo metió en la funda y me lo dio. “Tome abogado”, se lo recomiendo, a mi me gustan mucho, incluso pensaba ir con mi esposa al concierto que darán hoy en la explanada del Estadio Azteca, pero desafortunadamente mi mujer prefiere una cena con su yerno. Mire, aquí tengo los boletos.

Regresé al despacho bien comido, bien bebido, bien pagado, con disco nuevo y boletos para los Arctic Monkeys.

Buen concierto, sonido limpio, mucha energía y demasiados adolescentes brincando al mismo tiempo. Definitivamente no formarán parte de mis favoritos, pero sin duda es referente obligado para las nuevas generaciones que gustan de los sonidos sin complicaciones, sin riffs imposibles, sin virtuosismos instrumentales. Música mañanera para inyectarse energía, lista para soundtrack de película dominguera de teenagers.

                                                          *

Por otro lado tenemos algo mucho mas mestizo; por ahí había escuchado que Carmen Leñero era buena escritora, pero ya saben, me resistía a creer que una fulana por el solo hecho de llevar sangre de literato en sus venas, pudiera hacer algo bueno.

Debo reconocer que no la he leído aún, pero fue en uno de esos sábados silloneros en casa, que la descubrí en su faceta de cantante, esta vez fue en canal 11, en el programa “el tímpano” que me deleité con sus vocales. Su música me recuerda mucho a Carol King, o a la Carpenter, pero adaptada a lo nuestro, a lo mexicano, una especie de Lila Downs pero mas blusera y jazzera. No se mucho de ella, solo que efectivamente es descendiente del escritor Vicente Leñero (no se en que grado) y que tiene 51 años, pero no hace falta conocer su biografía, me interesa como artista, como music@, como mujer de “huevos”. Sin mas palabras, se puede escuchar aqui.

domingo, 16 de mayo de 2010

Muchos días sin ella...

Por estos fines de semana de abril me dispongo a ver una pelicula que me han recomendado mucho (gracias Liliana) titulada 500 días con ella (500 days of summer) titulo que me recuerda el libro de Los años con Laura Díaz de Carlos fuentes, película y libro que remontan a la idea del recuerdo, placer y sufrimiento de vivir con aquella mujer que nos cambia la vida. 


Aun no me dirijo a la sala (Cineteca Nacional) pero de entrada puedo adivinar que me encuentro todavía buscando respuestas, aquellas cuestiones que siempre quedan sin responder cuando de relaciones tormentosas se trata. ¿Porque será que nos gusta meter el dedo en la llaga? No se, talvez sea parte de la condición humana, la preservación de la memoria como lo mas valioso de nosotros….en fin….me masturbo mentalmente.


Viendo el trailer creo que enfrento una historia ya muchas veces abordada por la literatura y el cine: el amor; mas bien el desamor. Se trata de la visión idealista de un veinteañero que cree haber encontrado el amor de su vida en un ascensor, mientras ella vive bajo el lema de “el amor no existe”. El trailer de la cinta en You Tube deja entrever algo que me inquieta: la biografía de mi vida, mas bien, la biografía de cualquiera que haya estado enamorado y haya perdido el amor de esa persona. Pues bien, venzo la hueva de domingo en la tarde y me acicalo para dirigirme a la sala de cine. 


¿500 días…con ella?


Pues bien, después de un café americano horrendo y un tabaco fresco de la cajetilla recien abierta, me encuentro en una sala de cine semi llena, pensé que era el único idiota que iba solo, pero descubro con gran placer que habemos muchos solitarios por ahí que no tenemos ningún empacho en sentarnos frente a la pantalla sin la necesidad de arrumacos y sin tomarle la mano a nadie. 


Apago el iphone solo después de lanzar la invitación a través de facebook “gente, ando en la cineteca, exhiben “500 días con ella”, ¿alguien se anima?” evidentemente no espero que se apunte alguien, es solo la nueva costumbre de escribir pendejada y media en las redes sociales, en fin. Se apagan las luces y empieza la película, no sin dejar de notar aun con la penumbra que en la fila siguiente hay una linda chica sola…”le hablaré después de la película”, pienso.


Salgo conmovido y con un pequeño nudo en la garganta “sí, así se siente cuando por mas que hagas ya no tienes cabida en los planes de tu ex” me pareció interesante y muy real el manejo de escenas cuando el director divide en dos la pantalla, por un lado el cuadro que representa lo que deseamos, lo que esperamos que suceda en un encuentro; por el otro, la cruda realidad. 


Pues bien, la película se centra en la mirada de un joven veinteañero que se enamora de summer desde el momento en que la ve por primera vez  y sin pensarlo decide enamorarse (sí, de alguna manera eso se decide, si no es concientemente, por lo menos sí subconscientemente, es necesario bajar la guardia para que alguien penetre nuestros corazones) y después de 500 días, ella termina la relación, sí, así nada mas. 


El resto del film se enfocará en plantear el cómo y el porqué se dio de esa manera, el recuento de los momentos bellos, los malos, los peores…bien dice el narrador en la cinta desde el principio “sepan que esta no es una historia de amor” o por lo menos no la típica historia romántica que termina con el rencuentro después de dos mendigas horas de sufrimiento, no, es necesario saber por lo menos que summer nunca regresa. 

Hay dos momentos en la película que me resultaron como cachetadas por no decir que patadas en el ano, o cubetadas de agua fría, la primera escena de cuando los personajes terminan la relación amorosa y él se encuentra sólo en el cine…en verdad fue incómodo, el chico en la cinta me mira de la misma manera como yo lo miro, es un espejo gracioso dirigido a mí, solo a mí; los dos viéndonos con esa cara de idiotas, solos, viendo películas en la sala del cine, solos…volteo hacia todos lados esperando que nadie me vea con esa expresión de compasión que tengo hacia el personaje, que de pronto soy yo mismo.


La segunda escena es cuando casi al final de la película conoce a otra chica, en este caso es Autumm, la sucesión de mujeres comienza. Excelente película, excelente actuación desenfadada deSummer (Zooey Deschanel), excelente trama. Altamente recomendable.
Por cierto, la chica que estaba sola una fila adelante se me escabulló sin poder observar hacia dónde, no corrí con suerte el domingo.